Hosting por dinahosting.

Berlín muestra a los dioses de Tell Halaf

Esta exposición única recuerda las glorias de una civilización que vivió en el norte de Siria 3.000 años antes de Cristo
28.01.11 – 02:10 – ENRIQUE MÜLLER CORRESPONSAL | BERLÍN.
El Museo Pergamon de Berlín ofrece desde hoy una inédita atracción que enaltece el trabajo de un grupo anónimo de artesanos que lograron, a lo largo de ocho años, armar el mayor puzzle arqueológico de la historia: ‘Los dioses del palacio de Tell Halaf’, una monumental colección de estatuas y relieves que fueron destruidos por una bomba aliada en 1943.
Los miles de fragmentos fueron recogidos pacientemente y almacenados en un depósito del museo. Los dioses destruidos desaparecieron durante 60 años. Hasta hoy. Esta exposición única recuerda las glorias de una civilización que vivió en el norte de Siria 3.000 años antes de Cristo, y que fue descubierta en 1899 por el barón Max von Oppenheimer, un rico arqueólogo, diplomático y espía, que ha sido comparado con Lawrence de Arabia.
«La reconstrucción es casi un milagro», admite el director de la Fundación Cultural Prusiana, Michael Eissenhauer. ‘Los dioses rescatados de Tell Halaf’ estará abierta al público hasta agosto. La exposición muestra unas 60 estatuas y bajo relieves reconstruidos a partir de un gigantesco puzzle de 27.000 fragmentos de basalto recogidos entre los escombros de museo Tell Halaf de Berlín, olvidados durante medio siglo tras el muro que dividió la ciudad.
«El 90% de lo que podía ser reconstruido lo ha sido, excepto unos 2.000 fragmentos de la estatuas que no han logrado ser reubicados», explican los expertos del museo. Los artesanos han conseguido rescatar estatuas imponentes, como una pareja de leones y un hombre mitológico mezcla de ave y escorpión. La muestra también recuerda la pasión que Von Oppenheimer sentía por el mundo árabe con una exquisita colección de fotografías durante sus excavaciones. El Museo Tell Halaf de Berlín cautivó al publico y a los expertos durante 13 años y su inauguración -el 15 de julio de 1930- fue celebrada como uno de los grandes acontecimientos culturales de la época. Las ruinas que habían sido excavadas por Max von Oppenheim en la lejana Siria eran espectaculares y ofrecían una idea magnífica de una cultura que floreció 3.000 años antes de Cristo.
La exitosa vida del museo, construido y financiado por el propio Oppenheim, llegó a su fin en una noche de noviembre de 1943, cuando una incursión aérea de los aliados dejó caer centenares de bombas sobre la capital del Tercer Reich. Una bomba de fósforo impactó en el edificio que albergaba al museo, convirtiendo en escombros las espectaculares estatuas arameas.
Arqueólogo y espía
Antes de morir, en el año 1946, Max von Oppenheim tuvo una visión que se haría realidad 65 años después. El gran aventurero, una mezcla rara de arqueólogo, diplomático y espía, prometió que las ruinas de Tell Halaf volverían a asombrar al público. Nadie le creyó: Alemania era entonces un país en ruinas.
Pero la visión del arqueólogo tenía una base real. Poco después del bombardeo que destruyó su museo y convirtió las orgullosas estatuas en escombros irreconocibles, el millonario decidió almacenar los 27.000 fragmentos de basalto en un depósito externo del museo Pergamon. La Guerra Fría y la posterior división de la ciudad, que quedó separada por el Muro, hicieron caer en el olvido las ruinas de Tell Halaf.

Deja un comentario

CAPTCHA Image
Play CAPTCHA Audio
Reload Image

Traductor
Secciones
Ficheros mensuales

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.

Translate »