Hosting por dinahosting.

LOS MAESTROS EN ESPAÑA

En nuestro País, los maestros son funcionarios públicos, y en consecuencia ellos personalmente gozan de todas las ventajas inherentes al funcionariado, pero nosotros, los españoles, debemos soportar todas sus desventajas.maestro
Muchos padres han intentado e intentan que sus hijos ganen alguna oposición o concurso para hacerse funcionario, aunque sea de algún cuerpo menor de secretariado. No me estoy refiriendo a las grandes oposiciones de notario, abogado del Estado o diplomático, sino a los mil cuerpos distintos y menores pero que no dejan de tener sus ventajas. La principal de ellas es que es un puesto fijo de por vida. El que entra de funcionario sabe que su vida está resuelta haga lo que haga (menos robar lógicamente), y que para siempre podrá dedicarse a sus ocios preferidos. Podrá montar su familia, tener hijos que vayan a la universidad, cambiar de coche cada X años, pagar largas hipotecas, etc..

En todo el mundo, solo hay dos países en que los maestros tienen las prebendas propias de los funcionarios, son Méjico y España. En el resto del mundo, los maestros se esfuerzan en hacer bien su labor, y de esta forma mantener su puesto de trabajo y mejorar sus salarios. Pero en España los maestros están desligados de los resultados que tienen en sus trabajos. Crematísticamente les es igual si sus alumnos aprenden o no, sus ingresos y la estabilidad de su puesto de trabajo no vienen influidos por los buenos o malos resultados. Saben que sus mejoras salariales vendrán igual según sea su antigüedad, tendrán sus trienios y quinquenios, solo se trata de dejar transcurrir el tiempo.

Claro que debe haber una minoría que tenga unos propios incentivos para hacer mejor su trabajo, pero lógicamente son una minoría, La OCDE ha publicado el “Panorama de la Educación 2015”, en ella y refiriéndose a España, la cuestión que más reiteran tiene que ver con el profesorado y su carrera profesional. A diferencia con lo que ocurre en los demás países, aquí “los profesores de los centros públicos son evaluados para acceder a la profesión, pero no de forma regular después.

El tema ha cobrado actualidad especialmente a raíz de que el filósofo José Antonio Marina publicase su libro “Despertad al diplodocus” y realizara polémicas declaraciones que ponen el dedo en la herida: “El buen profesor no puede cobrar lo mismo que el malo”.

Que nuestro sistema educativo es de los más pobres del mundo, ya es un tema bien conocido por la ciudadanía. Pues si los políticos quieren mejorarlo, ya saben ahora por dónde han de empezar.

Deja un comentario

Play CAPTCHA Audio
Reload Image

Traductor
Secciones
Ficheros mensuales

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.

Translate »