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Podemos Andalucía responde a Pablo Iglesias: ‘Si Susana Díaz no cumple las condiciones se vota no’

El mundo:
  • La dirección nacional rebajó ayer el tono allanando el terreno para la abstención

  • ‘Sorpresa’ en el grupo parlamentario por el cambio, pero insiste: ‘Son temas irrenunciables’

La líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez.

La líder de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez. EFE

Podemos en Andalucía no quiere rebajar lo más mínimo las exigencias aSusana Díaz para facilitar su investidura, como ayer hizo la dirección nacional de Podemos, y que ha provocado un enfrentamiento entre Madrid y Sevilla a cuenta del sentido del voto y del precio que debe pagar la socialista. «Si no cumple las condiciones se vota no», dijeron fuentes del partido andaluz, que siguen considerando «irrenunciables» las medidas puestas encima de la mesa del PSOE.

Es más, la propia Teresa Rodríguez desafió ayer a la dirección reafirmándose en cuáles son sus demandas y recordando que no va a facilitar el gobierno del PSOE si no se cumplen.

Madrid dice que ‘no hay líneas rojas’ y Andalucía insiste en que si no se aceptan sus medidas no hay diálogo

Lo que la semana pasada era una postura contundente y proclive a votar no, salvo que se aceptaran una serie de exigencias, ayer sufrió un giro inesperado cuando la cúpula de Podemos se entrometió en las negociaciones e hizo una desautorización de la férrea postura defendida hasta el momento por la candidata andaluza.

En una rueda de prensa en Madrid, la dirección nacional rebajó considerable el tono de las medidas que se habían puesto encima de la mesa a Susana Díaz para apoyar su investidura, de lo que se deduce un cambio de postura de la cúpula, más predispuesta ahora a la abstención que a votar en contra. Cabe recordar que el PSOE necesita al menos la abstención de Podemos, PP o Ciudadanos para que Díaz sea elegida presidenta de la Junta de Andalucía.

Sin embargo, en el grupo parlamentario andaluz hay voces radicalmente en contra de dar esa oportunidad a Díaz sin garantizar una serie de compromisos. Incluso, hay diputados como Juan Moreno Yagüe que desde el primer momento vienen reclamando abiertamente un voto en contra.

Teresa Rodríguez, tras una serie de temas pactados entre los 15 diputados electos y la dirección estatal, y sobre los que «no había lugar a dudas», había puesto al PSOE como precio a su apoyo tres medidas de «sentido común»: sobre corrupción -como la dimisión de Chaves y Griñán por los ERE-, no contratar con bancos que desahucien a personas sin alternativa habitacional o la reducción de altos cargos y asesores para readmitir a personal educativo o sanitario que había perdido su empleo por los recortes.

Sin embargo, lo que la semana pasada Rodríguez anunciaba como «condiciones» y «líneas rojas», desde ayer ya no lo son para Madrid. El nuevo término ahora dado por la dirección nacional es «propuestas». Y, lejos de ser categóricas, son sólo la base sobre las que «dialogar» con el PSOE para que Podemos facilite el camino a Díaz.

«No hemos establecido ninguna línea roja. Podemos sigue estando abierto a entenderse y a dialogar con todo el mundo», explicó la secretaria de Coordinación Ejecutiva, Àngela Ballester, que una y otra vez repitió que su partido no ha puesto «condiciones».

La dirigente nacional huyó de cualquier afirmación que sonara a un ultimátum o a una demanda rigurosa y ni siquiera se atrevió a establecer un mínimo de exigencia al PSOE. Es decir, en contra de lo que se defendió en un primer momento, ahora la formación de Pablo Iglesias no considera indispensable que se acepten sus «propuestas» sobre corrupción, desahucios o altos cargos. «No tenemos decidido si una propuesta o media, dijo Ballester sobre qué compromiso haría falta que adquiriera el PSOE para no obstaculizar su investidura.

Este cambio de posición fue toda una «sorpresa» que descolocó por completo al grupo parlamentario en Andalucía y a su líder, Teresa Rodríguez, que además estaba en ese momento de viaje, tomándose un descanso por la dura campaña electoral. Desde la distancia, asistió con estupor a cómo Madrid debilitaba la posición que venía defendiendo.

«Para dejar las cosas claras»

Así, la candidata de Podemos se rebeló a través de Twitter con un mensaje que retaba a la dirección nacional, con la que ella ya sabe lo que es enfrentarse públicamente y en privado, cuando encabezó el sector crítico con Pablo Echenique. «No facilitaremos un gobierno que vaya en contra de los andaluces. Éstas son nuestras tres condiciones para dialogar», escribió en un tuit donde se adjuntaba el documento con las exigencias puestas a Díaz. Sin variar ni una coma. Sin dejar atisbo a ningún nuevo matiz. «Para dejar las cosas claras», explicaron a este diario fuentes del partido en Andalucía.

Rodríguez, cuando presentó las tres «condiciones», ya fue categórica sobre el margen que tenía el PSOE si quería despejarse el camino. «Si se aceptan estas propuestas razonables se vota que sí y si no se aceptan, se vota que no», dijo entonces.

Las mismas fuentes consultadas aseguraron que la postura no ha variado lo más mínimo. «El grupo está siendo muy claro. Si no se aceptan las condiciones, no se permite la investidura», dijeron. Y recordaron que esas tres medidas son «irrenunciables».

Asimismo, se subrayó que ya hubo un debate entre los diputados y la dirección estatal donde «no había lugar a dudas», y que eso se decidió por «consenso». Por eso, estas fuentes no entienden el cambio. En todo caso, rechazan hablar de una desautorización o un pulso entre Madrid y Sevilla.

Otras fuentes andaluzas rebajaban el asunto a una mera «confusión» y «descoordinación» con Madrid, aunque admitían que, en efecto, las condiciones fijadas se mantienen irrenunciables.

Las bases no decidirán en referéndum

El número dos de Podemos, Íñigo Errejón, trató de rebajar la tensión de ayer señalando en un acto en Madrid que veía «muy difícil» entenderse con el PSOE, alejando la sombra de un voto a favor, que desde hace días se da por casi imposible desde Madrid. Sin embargo, el secretario de Política no enmendó el debate de las exigencias, que es el que realmente preocupa en Podemos Andalucía.

Y es que además de la elección de Díaz, en juego también está la autonomía del grupo parlamentario, que en realidad es quien vota. Aunque desde Madrid se rechazó que haya una intromisión, lo cierto es que los primeros pasos en Andalucía están siendo muy controlados por la dirección nacional. En todo caso, de puertas afuera se niega ese extremo y se defiende la «autonomía» de Rodríguez y el resto de diputados para pilotar las negociaciones.

Por otra parte, la tibia posición de Podemos cuadra con el plan de no consultar a las bases, lo que muchos militantes ya interpretaron como un acercamiento claro a la abstención, pues el clamor entre los votantes de Podemos es votar en contra de la investidura de Díaz.

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