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Rajoy, Sánchez y Rivera se lanzan a la carretera en una campaña clave

  • Los líderes de PP, PSOE y Ciudadanos protagonizan, desde este jueves por la noche, actos a diario, frente a un Pablo Iglesias con apariciones más puntuales

Esta noche arranca la campaña electoral de las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, llamadas a marcar un antes y un después en la política española. El poder regional y local, que desde hace más de tres décadas dominan PP y PSOE, está en entredicho por la irrupción de nuevas fuerzas políticas que amenazan con sepultar el bipartidismo. Conscientes del momento clave en el que llegan los comicios, los líderes nacionales de los partidos se embarcan desde hoy en 15 días de campaña por toda España, con dos y hasta tres actos diarios, desde los mítines tradicionales hasta fórmulas más novedosas, en una dura pugna por acaparar la atención de los medios de comunicación y los electores. Las urnas dictarán en dos semanas la sentencia de su éxito o su fracaso.

Partido Popular, Mariano Rajoy y la perseverancia

El PP se juega su poder territorial el 24 de mayo en un escenario insólito en España. De las supermayorías absolutas de 2011 a la amenaza de la abstención o del viaje de sus votantes a Ciudadanos. Ante un resultado casi imposible de descifrar, si algo no se le podrá reprochar a Mariano Rajoy el día después de las elecciones es su participación en la campaña.

El presidente hará una primera semana a medio gas porque tiene sesión de control en el Congreso, y se volcará absolutamente la segunda, con actos mañana y tarde, algunos con organizaciones sociales. El PP ha rediseñado su plan inicial para que Rajoy mantenga reuniones con ciudadanos y no sólo con militantes.

Su mensaje carece de secretos. Lleva meses repitiéndolo: la recuperación económica, la creación de empleo y la estabilidad política. Tres circunstancias que, según Rajoy, sólo garantiza el PP. La duda, en el nuevo contexto social y político de 2015, es si son suficientes para que los populares puedan mantener las 10 comunidades donde gobiernan y se celebran ahora los comicios. No son pocos en el partido los que opinan que hace falta algo más, que España ha cambiado y hay que saber leer esos cambios. Por eso las campañas de los barones autonómicos serán esta vez más libres que nunca, buscando su hueco y tono al margen del discurso del Gobierno.

A la dirección del PP no le preocupa esta dualidad. Al final de la carrera lo importante es ganar y, sobre todo, gobernar. El PP corre un serio peligro de perder Madrid y Valencia, y su mayoría está en juego en el resto de comunidades. Y para los populares no tener mayoría absoluta puede suponer no gobernar. Aunque muchos candidatos dan por supuesto que podrán pactar con C’s, está por ver caso por caso lo que pueda suceder. Rajoy no renuncia a poner en evidencia las deficiencias del partido de Rivera. Su objetivo es movilizar a sus votantes para que el 24-M no decidan apoyar a Ciudadanos.

El resultado final de las elecciones pondrá a prueba el liderazgo del presidente. Por más que él intente atajar el debate interno en torno a su figura, el 24-M resurgirá.

PSOE, Pedro Sánchez, hiperactivo

Pedro Sánchez es el líder político más activo y lo demostrará en los 15 días de campaña, en los que recorrerá 26 provincias y realizará casi 30 actos. El PSOE pretende presentarse como la única alternativa a los recortes del PP y como garante de «una recuperación justa» que llegue al 90% de la población. Sánchez reiterará una serie de mensajes sencillos que refuercen a su partido como opción segura de gobierno. Y pondrá como garantía los avances sociales que trajeron los ejecutivos de Felipe González y Rodríguez Zapatero.

El PSOE se enfrenta al PP, su «único adversario». Pero mirará de reojo a Podemos como alternativa en la izquierda. De las 13 comunidades donde hay elecciones, 10 tienen presidente del PP y sólo una del PSOE, Asturias. Su objetivo será avanzar en poder territorial.

Los socialistas han cerrado filas en los últimos meses y se han matizado las críticas internas, dando cierta imagen de unidad. Cada dirigente territorial se la juega en su comunidad y nadie quiere volver a reabrir heridas. Las municipales y autonómicas servirán para reforzar o debilitar al secretario general a escasos meses de las generales. Sánchez echará el resto para conseguir el mejor resultado posible en Madrid y en la Comunidad Valenciana. E intentará mantener Asturias y ganar en Extremadura y en Castilla-La Mancha.

Sus principales actos de campaña serán en Madrid, Valencia yAndalucía. No está previsto que Susana Díaz coincida con él. De momento, Ferraz ha recibido la callada por respuesta a la pregunta de si la presidenta participará en alguno de los mítines de Sánchez.

Además del secretario general, las viejas glorias también harán campaña. Rubalcaba dará siete mítines y Zapatero cinco. Felipe González ninguno, porque está centrado en la defensa de los disidentes de Venezuela.

Podemos, Madrid y Valencia, obsesiones electorales

Podemos sólo se presenta con su propia marca a las elecciones autonómicas, pero también impulsa, participa o apoya un buen número de candidaturas municipales de «unidad popular» en las principales ciudades españolas, como Madrid, Barcelona o Valencia.

La formación de Pablo Iglesias ha planteado una campaña y un discurso en clave «nacional» con el objetivo de convertir la cita del 24 de mayo en la primera vuelta de las elecciones generales. Con todo, pese a que con la boca pequeña se diga que se sale «a ganar» en todos los territorios, las obsesiones de Podemos son la Comunidad de Madrid y la Valenciana, las prioridades absolutas en la estrategia electoral y a las que se quiere convertir en las plazas simbólicas del «cambio político». Luego hay confianza en obtener un buen resultado en Aragón y Asturias.

Este planteamiento se refleja claramente en el diseño de la campaña. Iglesias concentrará cinco de sus 12 actos en Madrid y apenas visitará otras cinco autonomías más de las 13 que hay en disputa. La mitad. Además de la capital, la única ciudad donde repetirá mitin esBarcelona para apoyar a Ada Colau.

En el reparto que se ha planteado, el número dos de Podemos, Íñigo Errejón, se volcará en la Comunidad Valenciana con cuatro actos. En todo caso, los mítines más multitudinarios de Podemos serán en Madrid, Alicante, Oviedo y Zaragoza, donde ambos estarán juntos.

Ciudadanos, Albert Rivera, el mediático

Desdoblar a una persona para que esté en varios sitios a la vez es, a día de hoy, imposible. Ciudadanos es Albert Rivera. Es un partido personalista, con un único líder conocido por la mayor parte de la población. Consciente de ello, el partido ha ideado una campaña muy mediática, dando prioridad a la presencia de los medios de comunicación en sus actos por encima de la asistencia de militantes.

El objetivo es asegurar que las palabras de Rivera sean recogidas por las televisiones, las radios y los periódicos. Nada de pabellones deportivos o grandes escenarios. Ciudadanos apuesta por teatros o auditorios de hotel, con una capacidad de 1.000-1.500 personas, con la asistencia de los militantes y simpatizantes sólo de la zona.

Rivera da esta noche el pistoletazo de salida en Barcelona y cerrará la campaña en Madrid, donde pasará la noche electoral el 24 de mayo, eso sí. Junto a Valencia, son las grandes plazas que prioriza la formación y donde llevará a cabo sus actos más importantes los días 10 (Valencia), 16 (Barcelona) y 17 (Madrid). El partido las considera sus bastiones. Visitará una veintena de ciudades, pero no irá a Galicia, siendo el único líder que no visite esta comunidad.

Inés Arrimadas (diputada en el Parlament), Matías Alonso(secretario general) y Carlos Carrizosa (subsecretario de Organización Municipal) irán a donde no llegue Rivera. La campaña costará dos millones de euros.

El partido lleva meses repitiendo el mantra del «cambio sensato» y guarda el as de ser la posible llave para gobernar en muchos sitios. Cautela y sin estridencias.

Izquierda Unida. Lo viejo y lo nuevo

Con el reto de romper el vaticinio de las encuestas, IU afronta un momento crucial. Desangrada por la irrupción de Podemos, su electorado tradicional se debate entre lo viejo y lo nuevo. La fe en la izquierda de siempre o la novedad de Pablo Iglesias.

Esta dualidad también se vive internamente. Por primera vez conviven un coordinador, Cayo Lara, y un candidato a la Presidencia, Alberto Garzón. Juntos protagonizarán la campaña, que no se abrirá y se cerrará en Madrid. Comienza en Zaragoza y finaliza en Sevilla. Garzón dará siete mítines; Lara, cinco. En la apertura y el cierre estarán juntos.

Donde no irá Alberto Garzón es a Madrid. Enfrentado a la actual dirección, IU también vive dentro de su propia formación la tensión entre la nueva y la vieja política. Podemos casi dinamita IU. Les ha obligado a un cambio generacional que algunos ya defendían antes de que Iglesias triunfara en las tertulias. Si su éxito en las europeas y su fulgurante ascenso en los sondeos los trituró, los últimos episodios de división, con la salida de Juan Carlos Monedero, les beneficia. El reto es mantenerse vivos, no salir de donde tienen representación.

UPyD. La lucha por sobrevivir

UPyD lucha por sobrevivir tras el varapalo de las elecciones andaluzas. Rosa Díez se centrará en Madrid en una campaña agónica en la que intentará mantener su presencia institucional en la Asamblea o en el Ayuntamiento. El partido centra su mensaje en que UPyD es la única formación «libre» de ataduras y de hipotecas a la que no le tembló el pulso a la hora de tratar de sentar en el banquillo a Rodrigo Rato cuando parecía impensable.

El empuje de Ciudadanos y las continuas crisis internas y expulsiones del partido se lo pondrán muy difícil. La gran mayoría del medio millón de votos que obtuvo en las elecciones municipales de 2011 puede esfumarse, lo que sería el principio del fin de UPyD.

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