Hosting por dinahosting.

SAN JUAN PABLO II, 3ª

POPE JOHN PAULSin duda alguna era un Papa con carisma. Tenía el don de saber arrastrar a las masas en sus declaraciones públicas, y de ello se aprovechó para desarrollar una doctrina ya entonces totalmente caduca. Apoyó a quién no tenía que apoyar (Legionarios de Cristo), silenció lo que no tenía que silenciar (pederastia) y ejecutó lo que no tenía que ejecutar (teología de la Liberación). Pero tenía carisma, eso que ni se compra ni se vende, pero que se tiene o no, y él lo tenía. Sólo hay que pasear un poco por Roma, para ver en todos los kioskos de periódicos y revistas fotografías de San Juan Pablo II, en calendarios o sin calendarios. Sus acérrimos partidarios eran una minoría, pero dentro del cardenalato eran mayoría.

Existe un cierto paralelismo entre San Juan Pablo II y Esperanza Aguirre. Los dos con grandes éxitos populares, y ello a pesar de defender doctrinas claramente minoritarias por su extremismo. Los dos representan en sus campos la extrema derecha, aquella que en EE.UU. es conocida por el Tea Party, defensora de un liberalismo acérrimo, o de la teoría de la creatividad. Pero los dos tenían y tienen carisma popular. La lideresa esconde en campaña electoral sus doctrinas políticas (salvo lo de bajar impuestos) bajo el faldón de su casticismo.

Volviendo al tema de San Juan Pablo II, actualmente se está viviendo en Polonia (País natal de San Juan Pablo II) un auténtico escalofrío con el relato de centenares de revelaciones de abusos sexuales contra niños a manos de sacerdotes. En Polonia sigue siendo un tema tabú.

Según denuncia Marek Lisisnki, presidente de la fundación de víctimas polacas “No tengáis miedo”, hay miembros del clero que han llegado a decir que son los niños los que provocan a los curas pederastas. Conseguir un resarcimiento económico  es prácticamente imposible y los archivos que hay sobre el tema aún no han sido abiertos.

Recientemente Marek viajó a Roma para pedir la ayuda del Vaticano. Dice: “lo hicimos, pues la jerarquía polaca nos ha dicho claramente que no quiere ni vernos ni hablarnos”.

Aún cuando a partir de 2002, y con más intensidad desde 2009, el escándalo de los abusos clericales saltó a las portadas de los diarios de los cinco continentes, el caso polaco permaneció en los dominios del silencio y de la impunidad.

Desconozco si San Juan Pablo II era conocedor de esta situación, pero lo que está claro es que su obligación era conocerla y actuar en consecuencia. La realidad es que no hizo nada. Pero ahora ya está santificado por la vía de la urgencia.

En España estamos viviendo unos momentos muy interesantes a este respecto. Mientras Rouco Varela estaba en el poder, ningún caso de pederastia se denunció, pero ahora, que ya está retirado, no hay semana en que no aparezca algún caso, en Granada, en Galicia, en Mallorca, etc.. Será casualidad.

Deja un comentario

CAPTCHA Image
Play CAPTCHA Audio
Reload Image

Traductor
Secciones
Ficheros mensuales

Social Widgets powered by AB-WebLog.com.

Translate »